En este documento presentamos una seleccion que hemos realizado entre cientos de los cortos animados más visitados en Internet, en búsqueda de aquellos que podrían ayudar a pensar la vida y no ser sólo motivo para el entretenimiento o para el disfrute de la espectacular belleza que tienen muchos de ellos (quizás hagamos otro documento con estos últimos, que también alimenta y eleva el espíritu). La animación y este formato de corta duración es uno de los más dinámicos productos difundidos por la red y contemplados muchos de ellos por millones de personas. Esta lista es útil como motivos para pensar en grupo o personalmente. Para escoger los videos hemos buscado que normalmente no superaran los cinco minutos, fueran mudos (o en español) y que fueran aptos para todos los públicos. Acompañamos esta lista de un mínimo comentario sobre el argumento y cuestión que trata cada uno. Procuramos proporcionar dos direcciones en Internet: la original y la de YouTube, que hace más accesible la búsqueda. Siempre presentamos el nombre original de la creación para que, en todo caso, se pueda buscar en Internet. A fecha de comienzos de 2011, creemos que esta es una posible lista de los mejores cortos animados para pensar.

Estos cortos nos ofrecen un conjunto de fábulas, parábolas breves sobre distintos temas, generalmente con un tono cómico o nostálgico, poniendo un gran esfuerzo en una estética sofisticada o sugerente. Juegan con la extrañeza o con una aguda reproducción realista. Nos hablan con frecuencia de la desolación o la destrucción y señalan a la esperanza, la resistencia, el valor redentor del recuerdo. Hacer un examen de los mismos, nos permite tomar el pulso a nuestra cultura de comienzos del siglo XXI.

Un buen tema para pensar este material en grupo es responder a esa pregunta:
¿Qué mueve en mí estos cortos?
¿Qué nos dice de nuestra cultura actual, de las inquietudes y anhelos de nuestro tiempo?

La duración total es de prácticamente tres horas. Del 1 al 12 es un ahora, del 13 al 30 una segunda hora y del 31al 44 la tercera hora. Se podría fragmentar el tema en tres reuniones. Esta es la lista de cortos de este catálogo: **

Editado por Fernando Vidal, fvidal@upcomillas.es

 
 
   

 

Chaz Michaelson, 2008: Late for Work. 5 Seconds Film. 5 segundos. En tus brazos George grows Precise Peter      


http://5secondfilms.com/watch/late_for_work/
http://www.youtube.com/watch?v=kfchvCyHmsc
El proyecto 5 Seconds Films, presenta creaciones que sólo duran cinco segundos. Es el caso de ésta, Late for Work. Es el único video de este documento que no es de animación. Trata de cómo la vida se nos va en las prisas de la vida cotidiana casi sin darnos cuenta. El video da vértigo y, como la vida del protagonista, para en un santiamén.


François-Xavier Goby, Edouard Jouret & Matthieu Landour, 2005: En tus brazos. Francia. Producción: Supinfocom Valenciennes. Distribución: Premium Films. 5:21 m.

http://www.entusbrazos.fr/

Este corto es posiblemente de los mejores de los cientos que hemos visto y, de hecho, ha sido galardonado con diversos premios internacionales. La técnica de la animación es exquisita y ofrece una historia dramática en la que se pone de manifiesto la grandeza del amor. El corto nos presenta la historia de una pareja de bailarines de tango en los locos años 20, cuando conocieron el éxito y la fama internacional. Aclamados en las más importantes metrópolis, desplegaron su virtuosismo tanguero por todo el mundo cosechando premios, gloria y la atención de toda la crítica y opinión pública. Lamentablemente, un desafortunado accidente segó la carrera del protagonista, postrándolo en una silla de ruedas.

Es entonces nos lleva a la triste situación en la que ahora se encuentra a sí mismo el bailarín, deprimido por su parálisis y nostálgico de aquellos tiempos, en una oscura habitación. El amor que descubrió con su compañera de baile y al que dieron forma y vuelo a través de su danza tampoco lo puede experimentar. Pero el amor puede más. Su antigua pareja se acerca a él con ternura, le levanta en peso y con un ligero gesto de su pie mueve el de él, suscitando así todo un mundo de recuerdos, emociones y vivencias que le llevan a lo mejor de ellos, que se da cuenta que no es sus piernas, fama o luces sino, como en el mejor de los tangos, el amor. El amor es la fuerza más poderosa de todo el mundo.

La música de la primera parte es el tango “En tus brazos”, compuesto por Óscar Zárate (música) y Elizardo Martínez Vilas (letra) e interpretado por Alfredo de Angeils y Oscar Larroca (cantante). Su letra dice así:

"Yo me cegué en tus ojazos y fui a caer en tus brazos.
Y entre tus brazos yo fui feliz, porque te amé con delirio.
Yo fui a caer en tus brazos y así llegué hasta el martirio.
Te juro que enloquecí, cuando por dentro me vi,
y comprendí lo que hacía. Quiero mirar hacia Dios,
aunque me muerda el dolor, aunque me cueste morir"

La segunda música es “El Huracán”, compuesto por Osvaldo Donato e interpretado por Edgardo Donato. Este corto animado es una delicia estética y de valores.

 

Martin Schmidt, 2007: George Grows. Prod: University of Art Kassel. 2:24 m.
http://www.herrschmidt.tv/watch-short-film-georgegrows.php
http://www.youtube.com/watch?v=ccKhLrKhiOo&feature=relmfu

Varios cortos presentan el tema del ciclo de la vida y pensamos que este es el mejor. El camino de tiempo por el que huimos de la vejez y la muerte es el mismo camino que a ellas nos lleva. Es un video sobre la fugacidad de la vida y cómo debemos ser conscientes de que la vida es un ciclo que une generaciones en una sola historia.

El corto empieza con un bebe ante el que se presenta un anciano con aspecto decrépito provocando el espanto del bebé, que es George, el protagonista. George comienza su vida huyendo de esa imagen de la muerte y emprende al principio inseguro el camino y pronto se hace ufano con él. El corto nos presenta en un rápido ciclo cómo la persona evoluciona no sólo en su cuerpo sino en su modo de andar, de arrostrar la vida, el futuro y cómo poco a poco llega al punto del final de la vida del que le parecía estar huyendo. El corto no sólo es el efecto del paso del tiempo en la vida o la gracia de ver cómo crecemos sino que parece darnos un mensaje: la vida es un abrazo entre la muerte de unas generaciones y el inicio del camino de otras. Ambos momentos, muerte y nacimiento, están atados en un misterioso nudo de vida ante el cual, en cambio, tememos y huimos en la vida. El corto es una llamada al amor entre las generaciones, a mirar cara a cara al final de la vida, a cuidar de nuestros mayores.

 

Martin Schmidt, 2010: Precise Peter. Prod: University of Art Kassel y Hessische Filmförderung. 5:35 m.

http://www.herrschmidt.tv/en/precise-peter.php
http://www.youtube.com/watch?v=n76EHkPR0Wc

El mismo autor de George Grows, es el director de este corto animado, en el que aborda una cuestión bien diferente. En esta ocasión, Martin Schmidt ofrece el retrato de una familia que se dispone a comerse un pescado cocinado en su barbacoa. La familia está dirigida por el padre, quien va marcando militarmente los movimientos que deben hacer. Todos hacen lo mismo que el padre quien, con precisión –Precise Peter- va ordenando los movimientos óptimos y perfectos para moverse, cocinar y servirse en la mesa. Pero no toda la familia obedece.

El hijo pequeño todavía no parece haber aprendido los pasos que hay que seguir ni parece mostrar gran voluntad de imitar a su padre sino más bien manifiesta una natural tendencia a la libre creatividad. La esposa y el hijo mayor, en cambio, siguen al detalle todos los comportamientos del padre. Hasta tal punto que reproducen los movimientos absurdos que realiza enojado por el libérrimo albedrío del bebé. Tan alienados están al auténtico cabeza de familia que, cuando éste está en dificultades, son incapaces de ayudarle porque ya sólo saben repetir lo que él les manda hacer. Es un corto crítico con la obediencia ciega y cómo el dominio sobre los demás es insostenible y, como en esta ocasión, incompatible con la vida.

     
Humans Prime time Reckoner A taste of nostalgia      

hree Legged Legs: Humans! Short Film. 1:07 m. 

http://www.threeleggedlegs.com/repertoire/humans/
http://www.aniboom.com/animation-video/1224/Humans!/

Three Legged Legs es un equipo creativo que firma colectivamente sus obras y está formado por Greg Gunn, Casey Hunt y Reza Rasoli. En esta ocasión es un corto sobre lo que parece la naturaleza predadora del ser humano, capaz de destruir planetas enteros en una historia de un solo minuto que va desde el origen de la vida humana hasta la destrucción de la madre Tierra que le crió. Es una creación de crítica ecologista pero que apunta a la destructividad que parece caracterizar a la humanidad incluso contra sí mismos.

 

Tom Dor, 2006: Prime Time. 4:51 m.

http://www.aniboom.com/animation-video/2626/Prime-Time/
http://www.youtube.com/watch?v=WwqPOkcXrYQ

Este corto animado del creador israelí Tom Dor presenta a una pareja de cavernícolas que pasan su tiempo animada y plácidamente ante la hoguera de la cueva, descansando y salpicando su vida con alguna que otra broma. Súbitamente, una televisión cae sobre la hoguera (sustituyendo la “hoguera” del “hogar” por la televisión, nueva “hoguera” del hogar) y ante el primer estupor de los cavernícolas, se enciende. La primera reacción les lleva a creer que es una divinidad y después van aprendiendo a disfrutar de la misma conforme cambian los programas. Con un tono jovial, el corto nos va mostrando cómo van comportándose respecto a los distintos programas de cocina, deporte, culebrones sentimentales, telefilmes de terror, etc. Hasta que la televisión les crea una dependencia que provoca que el más bajito de la pareja se quede colgado de la misma. El más corpulento reacciona intentando desenganchar a su compañero y finalmente entiende que debe destruir la televisión. Tras una primera reacción de enfado, ambos recuperan la convivencia ordinaria que tan felices le hacía. Aunque la vida tenga menos glamour que la televisión, uno debe apagarla para poder tener vida. Como decía el jesuita y filósofo Augusto Hortal, “La televisión: ¡qué fácil de encender y qué fácil de apagar!”

 

Virtual Lasagne, 2008: Reckoner. Radiohead y AniBoom. 4:50 m.

http://www.aniboom.com/animation-video/332367/Reckoner-Radiohead--Contest-Winner/
http://www.aniboom.com/animation-video/235299/Reckoner-v2/
http://www.youtube.com/watch?v=A7YcR8jsFyM

 Este es un corto que desarrolla una historia más abstracta que las anteriores. Nos presenta un mundo en crecimiento desde la más péquela semilla. Aparecen las raíces, unos preciosos árboles de cubos y luego las casas, edificios y ciudades. Vemos un avión y una ciudad desde lo alto, en medio de la cual aquel arroja una bomba atómica que destruye el planeta. Del planeta sale un rayo que anida en otro mundo. Hasta ahora todo había sido en escalas grisáceas pero ahora todo es color. Aparece el icono del árbol cúbico en un precioso rojo y más allá, va configurándose un esquema geométrico y espiritualizado del propio árbol que se va perdiendo lento y eterno en el cosmos. El espíritu nunca muere, podríamos denominar a este corto.

 En 2008, AniBoom –el más importante catálogo en Internet de Animación y un estudio de animación virtual- organizó junto con el grupo musical Radiohead un concurso mundial para realizar un video musical. Este fue el ganador aunque la historia que cuenta no parece tener nada que ver con la letra de la canción. “Reckoner” significa “Calculador” y parece que la historia va en la línea contraria: el alma de las cosas.

 

Raymond Lau, 2007: A Taste of Nostalgia. 4:12 m.

http://www.youtube.com/watch?v=Vjwh9xP1J1Y

Un anciano cocinero chino lucha al frente de su decadente negocio al que ya nadie acude a comer. Su mano tiembla y se siente débil, incapaz de las más simples tareas cotidianas. Pero precisamente una de esas tareas ordinarias va a luchar por conseguir hacerla y cuando lo logra le devuelve la autoestima. Aunque dudemos de nuestro valor, siempre hay pequeñas cosas cada día que nos pueden hacer recobrar la confianza

     
The drawer of memory Hello? El pajaro y el hombre El empleo      
 

Po Chou-Chi, 2006: The Drawer of Memory. 7:20

http://www.aniboom.com/animation-video/418594/The-Drawer-of-Memory/
http://www.youtube.com/watch?v=pibSQONxnq8

Una anciana vive los últimos años de su vida guardando dentro de sí todos los recuerdos de su vida y, especialmente, de su amado marido. Me recuerda aquella frase del Evangelio: “María guardaba todas estas cosas en su corazón”. En este corto, la anciana mujer tiene en su torso dos cajones al modo que los abría Dalí en algunas de sus imágenes. En esos delicados cajones la mujer mete el objeto que encuentra y un marcador en el frontal del cajón le indica una fecha exacta. Una televisión que se mueve alrededor de la mujer como una criatura viva, muestra una imagen dibujada que le rememora aquel momento que marca esa fecha y la televisión hace una copia en papel luminoso de esa imagen. La anciana acumula centenares de imágenes en la vieja torre en que vive y otros tantos objetos dentro de sí. Los objetos son lazos de comunión con su marido, que ella cuida dentro de su propio cuerpo. Pero tanto objeto dentro de su cuerpo llega un momento en que se le hace tan pesado que comienza a tambalearse. Entonces las imágenes de su marido en las fotos comienzan a moverse en el papel mostrando preocupación por ella. Ella siente un deseo de estar con él que excede su propia vida y finalmente se unen dándose la mano ya como dos dibujos intemporales. El corto trata sobre la comunión con nuestros seres queridos que ya no están y del cuidado con que cultivamos el recuerdo.

 

Santiago Bou Grasso, 2003: Hello? OpusBou. 2:25 m.

http://opusbou.blogspot.com/ http://www.youtube.com/watch?v=kjHrIZIVqeM

El creador argentino Santiago Brou Grasso, nos presenta una expresiva situación de incomunicación. Un mimo aparece mudo en una mesa ante un teléfono. Suena el teléfono. Al otro lado del teléfono hay otro mimo. El primer mimo toma el auricular y lo pone en su cara, pero ninguno puede hablar. Un corto que nos habla de cómo nos encastillamos en la incomunicación.


Santiago Bou Grasso: El Pájaro y el Hombre. OpusBou. 1:52 m.

http://opusbou.blogspot.com/

http://www.aniboom.com/animation-video/107616/The-Bird-and-the-Man-El-Pajaro-y-el-Hombre/

Un hombre aparece sentado en un banco con un pájaro entre las manos. Lo deja a su lado pero el pájaro no hace sino intentar levantar el vuelo. El hombre lo trata de evitar de varios modos, pero en todas las ocasiones, el pájaro logra escapar. Desesperado, el hombre se echa a llorar dejando libre al pájaro encima del banco. Entonces, libre de su captor, el pájaro levanta el vuelo y compadecido se posa encima de su cabeza. ¿Quizás todo el tiempo no ha estado sino intentando hacer eso? El hombre se incorpora sorprendido y entonces el pájaro levanta el vuelo pero llevándose al propio hombre consigo por los aires.
Muchas veces tratamos de dominar a los otros. Nos da miedo que anden libres, que nos dejen, que no nos atiendan o ni siquiera nos quieran. La tentación de controlar a los otros es constante, incluso cuando  puede que los otros no estén tratando de librarse de ti sino de acercarse de otro modo, más como ellos son, con mayor libertad. No podemos tener a los otros a nuestro lado atados, porque no puedan irse. Sólo puedes realmente tener contigo a quien dejas libre de ti.

Pero, como en nuestro corto, a veces mostramos cuánto necesitamos al otro, dejamos ver nuestro amor por el otro y que somos personas que queremos amar y ser amados. Entonces es cuando no sólo el otro se puede acercar genuinamente a nosotros sino que nos libera de nosotros mismos y nos lleva en su vuelo. Cuando mostramos el verdadero amar entonces el otro no sólo no vuela lejos de nosotros sino que nos lleva en su vuelo liberador.

 

  Santiago Bou Grasso, 2008: El empleo. OpusBou. 6:15 m.

http://opusbou.blogspot.com/

 

El Empleo es un multipremiado corto en todo el mundo, que trata sobre el trabajo y la solidaridad social. Un hombre se levanta en su casa. En la misma, un hombre hace de lámpara, otro sostiene el espejo, otros hacen de silla y mesa. Una mujer hace de colgador de ropa, paragüero y sombrerero. Todo el tiempo, el hombre no hace el menor gesto, inexpresivo. Sale a la calle y un hombre-taxi le lleva. Dos hombres colgados hacen de semáforos rojo y verde.

El tráfico son hombres llevando a caballo a otros. Entra en un edificio y el contrapeso del ascensor es un hombre muy gordo. Llega a la oficina, en su casillero una mujer hace de percha. Llega a su puesto de trabajo, se pone ante una puerta pero en vez de abrirla se tira al suelo. Él es el felpudo. Tras los títulos de crédito, al final, el hombre-lámpara que había aparecido en la primera escena, se quita la pantalla, la tira al suelo y se va. Una llamada a la rebelión. Sobre una idea de Patricio plaza, Santiago Bou Grasso dirige este corto que reflexiona sobre la alienación en el trabajo.

     
Patriot Alma Lifeline Garuda      

 

Roy Iddan, 2009: Patriot. Israeli Payis Council for Arts and Culture. 6:23 m.

http://www.youtube.com/watch?v=mQuCSAlD1f0

Un hombre en un campo de concentración nazi recuerda su pasado. Él era un soldado alemán en la Primera Guerra Mundial al que concedieron la Cruz de Hierro. Aparece en una trinchera echándose al combate entre sus compañeros, los cuales caen uno tras otro. De nuevo estamos en el presente, en el campo de concentración nazi. El protagonista, con un parche en el ojo derecho, lleva la condecoración a la izquierda de su pijama de rayas y a la derecha, la estrella de David amarilla que distinguía a los judíos. Un oficial pasa revista a los prisioneros. Él recuerda cuando le impusieron la cruz. Los recuerdos se suceden. Rememora cuando su familia le esperaba al llegar él de la I Guerra Mundial. A su lado, había una mujer y un niño que quedan en el andén solos porque el padre no llega, seguramente muerto en la guerra.  El presente: el oficial nazi le pone una pistola en la frente ante la provocación que cree supone que lleve la Cruz de Hierro. Ante el protagonista van pasando las imágenes de su vida. El oficial le arranca la medalla y se la lleva. No le dispara. Va a su despacho. Aparece la imagen de aquel niño y su madre que se habían quedado solos en la estación. La madre lee una carta. Ahora es seguro que su marido ha muerto y el niño queda huérfano. Volvemos al presente del campo de concentración. El oficial le ha perdonado la vida al patriota condecorado que ahora es prisionero judío de los nazis. Se sienta en su mesa. Sobre su mesa, un marco con una foto: ese oficial es el niño que se quedó huérfano. El director y creador, Roy Iddan, dedica su corto a los soldados judíos alemanes que lucharon por su país en la I Guerra Mundial.

La historia habla por sí misma, sobre las contradicciones del Holocausto y cómo la piedad incluso anida en el corazón del oficial nazi. Ante el recuerdo de su padre muerto, de su madre viuda y la lástima por su propia orfandad, el oficial nazi siente misericordia. Debemos arraigar nuestra vida y decisiones en las fuentes de la misericordia.

Rodrigo Blaas, 2009: Alma. 5:30 m.

http://www.youtube.com/watch?v=S1zd51czgEc

Premiado en varios festivales, el granadino Rodrigo Blass nos presenta un corto de animación de la máxima calidad. Una niña llamada alma camina por una solitaria calle y ve en el escaparate de una tienda una muñeca con su mismo vestido y aspecto, sobre una pequeña mesa que hay en el interior. Queda seducida por la muñeca y anhela tenerla, pero la tienda está ya cerrada. El escaparate y sus ventanas forman una careta demoníaca. Hace lo posible por entrar y finalmente lo logra, pero entonces algo extraño comienza a ocurrir. Los muñecos se mueven de modo inusual, como si estuvieran dotados de vida propia. Ve un juguete que choca contra la puerta como si estuviese buscando desesperadamente escapar y cuando vuelve la vista al muñeco que viste como ella, ya no está. Lo ve en una estantería. ¿Cómo ha llegado allí? Conforme se acerca, vemos cómo todos los muñecos que hay alrededor comienzan a mover turbados sus ojos de juguete y cuando finalmente la niña alcanza a la muñeca, algo se trastoca. Súbitamente, la niña ya no se siente en su propio cuerpo sino que es como si estuviese viendo desde dentro de la muñeca. Efectivamente, su alma está atrapada dentro de la muñeca y su cuerpo ha desaparecido. Con esa impresión, la película nos vuelve a situar en la solitaria calle. Se acerca otro niño y ve por el escaparate que en el centro de la tienda hay un muñeco vestido igual…

El corto nos invita a reflexionar con qué facilidad quedamos atrapados en los objetos, especialmente a aquellos que creemos reflejan nuestra identidad. Aunque parece que son ellos los que nos pertenecen, el consumismo hace que seamos nosotros los que quedamos encerrados dentro de ellos, ellos nos tienen a nosotros. Tal ha sido el éxito que ahora Rodrigo Blass, que trabajó para Pixar, ha sido invitado por Dreamworks a desarrollar esta idea de Alma en un largometraje.

 

Andres Salaff, 2009: Lifeline. 6:07.

http://www.youtube.com/watch?v=x2kF8J2-Uv4

El cosmos. De un agujero de luz del mismo sale un astronauta lanzado a la superficie de un asteroide. Lo examina unos instantes y es arrancado de nuevo hacia atrás por el cable que ahora tira de él, es absorbido por el agujero de luz y llega a una nave. En la siguiente escena, el astronauta está vestido de paisano, sentado en una mesa y contempla triste una foto en la que está con su esposa ante una casa. Siguiente escena: el astronauta, con bata de científico hace cálculos y de nuevo vestido de astronauta se dispone a salir de nuevo disparado por el espacio. En su mano, está un medallón con aquella foto en la que estaba con su esposa ante una casa. Va por una gran tubería que le lleva al espacio, su cuerpo se descompone en cuadrados y tras un resplandor que lo cubre todo, llega a un mundo de niebla y árboles. Viene un coche y ve que se dirige hacia su esposa. Se interpone ante el coche y su cuerpo se deforma como si fuese líquido. Aparece en el fondo del mar y sube flotando. Al llegar a la superficie es un campo de trigo. Camina por él a pleno sol y de nuevo se halla en un camino, A lo lejos ve de nuevo a su esposa. Se dirige hacia ella y asombrado logra tocarla. Se abrazan. Él vestido de astronauta, con escafandra y ella como solía, con su vestido. Ella le invita a seguirle hasta su casa pero él no puede estirar más el cable. Tira y tira hasta que se suelta del cable, que retorna a la nave. Él, sin aire, se queda tirado en el camino y cae al suelo. Desde la nave una máquina mide las constantes vitales y da cuenta de que ha muerto. La mesa de la nave está vacía. En la siguiente escena, el hombre, liberado de su traje, camina a casa de su mujer.

El corto nos habla de liberación de la maquinaria de la que parece que dependemos para vivir si es que queremos alcanzar el amor.

 

Andres Salaff, 2008: Garuda. Citia y Gobelins L’Ecole de l’Image, París. 1:16 m.

http://vimeo.com/8956325http://www.youtube.com/watch?v=TMBSym4mmoo

Un niño está viendo los peces en el agua cuando ve que una sombra pasa por encima de ellos. Levanta la vista y distingue la sombra de un ave pasando por la ciudad. El niño sube por las escaleras y columnas de la ciudad siguiendo al ave del que sólo ve asomos de sus preciosas plumas, alas y cola, hasta llegar a lo alto, donde la ciudad se halla coronada por un enorme bosque. A cielo abierto no encuentra el ave que perseguía pero descubre que él mismo se transforma en una preciosa ave como aquélla. Esta corta y preciosista animación expresa que nos convertimos en aquello que buscamos, seremos aquello que soñamos.

 

     
One life El piano Papiroflexia Smile      

 

Ryan Wilkinson, 2008: One Life. Humber. 3:34 m.

http://www.youtube.com/watch?v=OzwBHP3nnNM&feature=relmfu

El corto hace énfasis en que vivimos una sola vida. En el título fijémonos que sustituye la ele de One Life por un uno y por eso la animación se titula One 1ife.  Avanzamos por el pasillo de un hospital. Una mesilla de noche con unas viejas gafas, un zumo y una radio. Un cuadro médico en el que la flecha de progresión no deja de descender. Una visión de toda la habitación de una clínica, donde un hombre anciano agoniza. Una fuerte inspiración y abre los ojos en el momento de dejar la vida. Entonces nos metemos por la pupila en medio de su iris azul. Un fundido en negro deja entrever a un médico que le está ayudando a nacer- Luego su cuarto  de la niñez y primeros pasos en la vida. En el cuarto hay un cuadro  que nos lleva a una escena pescando con su padre. El niño mira al cielo y unos aviones nos llevará a verle oteando con unos prismáticos en la Segunda guerra mundial. Luego el amor en la ciudad, juntos con un niño en un puente de un parque, la graduación del hijo. En el cementerio le vemos frente a dos tumbas a las que un accidente llevó a su mujer e hijo. El anciano está ya solo en el banco de un parque y de nuevo la película nos mueve para retroceder por la pupila en el momento en que el hombre entrega su vida devolviéndosela a Dios.

Con guión de Scott Martin, Ryan Wilkinson dirige un corto al que acompaña la canción de Neil Young, Old Man y que nos muestra cómo toda la vida está presente en cada instante que vivimos y especialmente en ese último momento en que el hombre entrega lo último que le queda de vida a Dios. Muestra la fragilidad de una vida a la que deberíamos entregarnos con pasión y conciencia de ser única.

 

Aidan Gibbons, 2005: El piano. University of Hertfordshire. 2:23 m.

http://thepiano.aidangibbons.com/ http://www.youtube.com/watch?v=-ZJDNSp1QJA&NR=1

Con una preciosa música de Yann Tiersen, el director Aidan Gibbons ha realizado una pieza de animación sobre el poder de la música para rememorar la vida. Es un corto muy delicado en el que un hombre interpreta una pieza al piano y en distintos momentos se ve acompañado al mismo por su anciana esposa, ya desaparecida. Ésta le besa y él se siente trasladado al pasado. Primero a la guerra, donde atendió como enfermero a un soldado derribado por una bala. Luego se ve a sí mismo de niño cuando le regalaron un caballo de madera. El niño crece, se acerca al piano y toca consigo mismo, ya anciano.

Este corto animado nos muestra cómo la belleza de la música puede permitirnos hacer emerger agradecidamente en nosotros lo crucial de nuestra vida y poder poner ante nosotros los sentimientos tristes o alegres que recorren el fondo del río de nuestra vida.



Joaquin Baldwin, 2007: Papiroflexia. UCLA Animation Workshop. 2:30 m.

http://www.pixelnitrate.com/ http://www.aniboom.com/animation-video/115028/Papiroflexia/

Una mesa con varias figuras de papiroflexia deja paso a un hombre que, con agilidad forma un ratoncito. Lo está haciendo para su gato, el cual también es una figura de papiroflexia que ha cobrado vida. Toda la plástica del escenario que nos muestra –las paredes de la habitación, los enseres, cortinas, etc.- son de papel arrugado. El ratón, recién terminado,  comienza a vivir y moverse y el gato le acaricia bondadosamente. En contraste con ese gesto pacífico, el artista mira a la ventana y se disgusta del molesto ruido de los atascos de tráfico en una ciudad que tras el cristal aparece oscura y fea. Se levanta y decide hacer algo. Sale a la calle, se encuentra una señal de prohibido y arranca la esfera para convertirla en sus mágicas manos en una preciosa mariposa encarnada. La contempla y un coche se dirige contra él, pero lo para y doblándolo rápidamente como papel lo convierte en antílope. Luego el artista aparece montado en el ala de un avión con el que hace un gran ave. Una mirada panorámica sobre toda la ciudad nos permite ver cómo los edificios son convertidos en montañas, abetos, caminos y flores, todas figuras de papiroflexias salidas de sus manos transformadoras. En una cornisa de la montaña aparece el artista contemplando su obra satisfecho. Pero en ese mundo transformado falta algo: pone sus manos sobre sí y se convierte a sí mismo en un oso de papel, que se sienta sobre sus cuartos traseros en paz. Llegan corriendo a su vera el gato y el ratón de la primera escena, alejándose la perspectiva para dejarnos ver que hasta el propio cielo ha sido convertido en una figura de papiroflexia.

El corto es una dinámica reflexión sobre la capacidad del hombre para transformar el mundo entero y a sí mismo en busca de la paz y la autenticidad. Así como el mundo ha sido conducido hacia un tipo de creación con algunos aspectos negativos que el artista identifica con los agobios y males de la ciudad, también es posible recrear la civilización para devolver el mundo a su naturaleza original.

 

Phil Paris Zarzilla & Semir Saleh, 2008: Smile. 4:23 m.

http://www.youtube.com/watch?v=gh-gzFY85Gw&feature=related

 “Muchos años después de la extinción de los humanos, un deteriorado robot de mantenimiento, con la batería de energía muy baja, continúa haciendo aquello para lo que estaba programado…” Con estas palabras sobrescritas en la pantalla comienza este corto de animación de espectacular factura técnica, con música compuesta por Akira Kosemura. Un robot muy avanzado está en una sofisticada casa atendiendo las labores ordinarias. Riega las plantas, barre, ordena libros, sirve café a un hombre de chaqueta y corbata sentado en una mesa. Pero ese hombre está muerto. De su cuerpo tan sólo queda el esqueleto, sentado correctamente en la mesa, vestido impoluto, la cabeza echada hacia atrás, con una enorme boca abierta. La muerte le atrapó en un instante y le arrebató la vida sin darle oportunidad ni de moverse. Sin el menor atisbo de alteración, el robot sigue atendiéndole como un fiel criado. La estancia es la biblioteca de una mansión repleta de valiosas estanterías y muebles suntuosos.

El robot toma un libro en sus manos: La historia de los robots, se puede leer en sus cubiertas. Lee un capítulo sobre el cuidado de los robots y de repente el protagonista de la historia, que hasta ahora no había mostrado el menor grado de reflexión, levanta la cabeza y mira frontalmente al espectador como si se hubiera hecho consciente de algo vital. En realidad no nos mira a nosotros sino que está mirando su imagen reflejada en el cristal que cubre un reloj. Toca con su mano su propia imagen y luego se la lleva a su cara. Cobra conciencia de que le falta la pieza del maxilar.

Una imagen nos muestra el indicador de su nivel de energía, cuya manecilla nos hace saber que le da muy poca autonomía. Su rostro ahora expresa gestos delicadamente humanos. Consulta de nuevo el libro que tiene entre las manos y en una página ve la referencia a una fábrica de robots. Quizás en ella tengan la pieza que completaría su rostro sin sonrisa.

La siguiente escena nos presenta esa fábrica, aislada en medio del absoluto desierto. El robot camina hacia ella. Llega a su puerta y la abre. Entra y busca por las estancias. Levanta pesadas piezas pero no encuentra. Ve un viejo robot apagado, le arranca el maxilar, pero no encaja en su propia cara. Lo deja caer decepcionado. Sale de la factoría y entonces siente la debilidad de su batería que ha llegado a su fin. Cae de rodillas al suelo y cuando se sostiene con las manos, ve ante él un charco. Contempla su imagen y ve su faz con el maxilar que le faltaba. Se ve a sí mismo con la sonrisa que buscaba. El robot se queda definitivamente desactivado y la imagen se aleja. No tiene el maxilar soñado, sino que ha sido su alma la que le ha regalado verse sonriendo en el pequeño charco que resiste en medio de ese mundo de desolación.

El corto es muy sugerente. Cómo el hombre robotizado en el trabajo de servicio –un trabajo que carece de sentido porque sirve a muertos-  toma conciencia de su esencia leyendo, que ve reflejada en tener una sonrisa. Posiblemente había leído muchos libros antes, pero nunca ninguna le había hablado tanto de quién es él. Ve su imagen reflejada en un reloj que le habla de que el tiempo pasa sin que haya encontrado cuál es su sonrisa, su esencia, sin completar su rostro, aquel quien es. Deja todo, se va de su cómodo entorno, y sale a la intemperie a buscar su alma. Su preocupación debería ser la poca batería que tiene e intentar hallar una fuente de energía que prolongara su vida, pero él busca la verdadera vida, que es el alma de su sonrisa perdida.

Pero la sonrisa que él busca no la encuentra en la fábrica de los hombres. Perece en su viaje, pero en el último instante el robot es capaz de soñar, imaginar o acaso es un don del alma. No ha conseguido la pieza que completara su rostro, mas en el robot floreció, en el último momento, un alma. ¿Buscamos en nuestra vida la sonrisa, el alma? ¿O vivimos rutinizados, robotizados en un trabajo sin sentido que sólo sirve a lo estéril, a lo que no crea vida? ¿Elegimos la mera supervivencia o el alma de la vida? Magnífico corto, de estética espectacular y preciosa música para pensar la vida y buscar el alma…
     
Evergreen Hallucii Position The Clocktower      

 

Yoann Lemoine, 2009: Evergreen. 3 m.

http://www.yoannlemoine.com/?cat=3 http://www.youtube.com/watch?v=nsjGlKMcEQk&feature=related

Una serie de paisajes nos llevan por parajes desolados hasta encontrarnos bajo unos árboles quemados y retorcidos un ciervo que yace en el suelo. Se levanta y ve cómo llueve ceniza. Un cielo encarnado deja huella de lo que parece haber sido un gran accidente de derrame de un petrolero encallado. De las ramas de un árbol que sale debajo del casco caen gotas de petróleo negro. Parece ser un olivo. El ciervo toma sobre su nariz un frito del árbol -¿una oliva?- y la lleva con equilibrio a través del paisaje de desolación hasta un lago que permanece cristalino. Arroja en él la semilla y brota violenta y suavemente a la vez una gran creación vegetal que se expande rápidamente poblándolo todo, dando vida y color de nuevo al terreno muerto, haciendo brotar hojas de los árboles muertos. El ciervo avanza lleno de vida contemplando el milagro. Tanto crece la vegetación que cubre el superpetrolero. El sol nos deslumbra y en un primer plano del rostro del ciervo aparece una semilla de diente de león que vuela llevando la vida todavía más lejos.

Este corto del francés Yoann Lemoine es una variación del tema de la espectacular pieza animada El pájaro de fuego que Disney incluyó en su segunda entrega de Fantasia en el año 2000. Nos habla de cómo la semilla de la vida es invencible incluso por los más destructores males. La vida siempre puede más y puede recrearlo todo, resucitarlo todo. El corto es una historia de muerte y resurrección, portada por la mediación de un símbolo tan religioso como el ciervo. En vez de portar una cruz entre sus astas, lleva una semilla de olivo (la rama que trae la paloma de la paz a Noé cuando estaba perdido en medio del mundo inundado del Diluvio) que va a devolver la vida al mundo muerto por el accidente del superpetrolero. Una llamada a la esperanza, a custodiar el alma de la vida, a crear vida en los mundos destruidos. Portamos con pobreza granos de mostaza eternos capaces de restaurar la Creación.



Goo-Shun Wang, 2006: Halluci, MFA Computer Art, School of Visual Arts. 3:45 m.

http://www.aniboom.com/animation-video/2264/Hallucii/

Basado en el famoso dibujo de Escher, un oficinista con su cartera de cuero en la mano, entra en un edificio bebiendo. Sube escaleras pero siempre llega al mismo lugar pues poco a poco se va dando cuenta de que es un ciclo de escaleras que siempre suben y bajan al mismo lugar en un ciclo sin fin. Intenta descolgarse por el hueco de la escalera pero también es un bucle y llega al mismo lugar. Se desespera y tira la botella contra las cámaras que le espían y desde cuya imagen a veces le vemos. Al romper una de las cámaras, el bucle de la escalera se rompe y él se escapa ufano. Pero entonces la imagen aumenta la escala y podemos ver que ese edificio forma parte de una ciudad y que esa ciudad es uno de los escalones de otro bucle mayor de escaleras sobre una montaña en cada uno de cuyos escalones hay una ciudad.

La estética es esperpéntica, acompañada de una música circense de clarinete compuesta por Wei-San Hsu. El argumento nos habla de la alucinación que el personaje sufre, seguramente debido a su sumisión al alcohol. Pero de forma más amplia, es una historia sobre la alienación con una moraleja final: aunque creamos escapar de nuestras alienaciones cotidianas de pequeña escala, el problema es un sistema social que es alienante y que es del que tenemos que liberarnos.



Amos Gvirtser, 2007: Position. Israel. 4:35 m.

http://www.aniboom.com/animation-video/284987/Position/

En un cañón rocoso, hay dos grandes piedras encajadas en un estrechamiento con altas paredes. Una piedra del tamaño de una mano se desprende y choca contra la menor de esas dos piedras que cierran el paso. La piedra se mueve y se muestra que tiene figura humanoide. Dos ojos negros, desiguales, y un saliente de la roca simula la boca. Cobra vida la criatura y se pone en pie sobre dos piernas delgadas en proporción al tamaño de la roca. Sale del encaje que tiene con la otra roca mayor y comienza a caminar. Ante ella se abre un valle pedregoso, con árboles que parecen también rocas. Todo en gris. Camina prudente. A ambos lados, dos puentes de cuerda, dorados. Una piedra llega a dos metros de él. Mira de dónde ha salido y distingue un bulto que se mueve en una de las rocas de las paredes. Sigue caminando y le da otra roca. Dos personajes negros, con cierto uniforme, saltan desde una roca alta, recogen una roca y se la tiran. Se suman más personas que le arrojan piedras. Poco a poco se van multiplicando los ataques y las piedras son cada vez más grandes. Con esa lapidación quieren impedir que siga su camino, derrumbarlo. A lo lejos, cuatro grandes torres, que parecen una catedral, son la meta a la que quiere llegar la roca vivificada para salvarse. Finalmente llega al interior del túnel-catedral. Entonces se ve que dentro de la roca hay alguien que se quita la armadura de roca y sale. Es un hombre igual que aquellos que le lapidaban.  Avanza por el túnel y llega a un paraje nublado en el que se pierde. La escena vuelve atrás hasta el lugar original donde comenzó la película. Una piedra cae sobre la otra roca encajada. Se mueve, se da la vuelta y se ve su rostro turbado, que va a comenzar su camino para salvarse.

Parece que las personas están escondidas intentando no llamar la atención, escondidos bajo sus rocas mimetizadas. Cuando la sociedad de asesinos se fija en alguno de ellos y le ataca, entonces es cuando entonces se mueven intentando salvarse. Pero lo hacen solos. El corto habla de cómo no armamos respuestas colectivas a la sociedad exclusora, cómo nos escondemos intentando no ser los elegidos de la discriminación y cómo cuando sufrimos la exclusión intentamos escapar solos. La gran catedral aparece como el santuario para salvarse que nos conduce a una vida liberada. Pero cuando los perseguidos llegan al santuario cuyo túnel les conducirá a un nuevo mundo en el que están a salvo, no vuelven atrás para ayudar a otros; ellos se han salvado y se pierden en la niebla. De nuevo vemos, por lo tanto, cómo se repite otra vez. ¿No sería necesario que dejásemos nuestras piedras-escondite y luchásemos por parar la exclusión y el crimen de los poderosos que controlan la máquina de destrucción? Es una parábola sobre el asesinato en la sociedad nazi y nos recuerda  aquel poema de Bertold Brecht que venía a decir: por nadie me moví hasta que vinieron por mí y entonces ya nadie había que me hubiera podido ayudar… Durante este corto de animación uno siente mucha lástima por la roca que camina torpemente, sin variar el rostro, con una expresión de fatalidad que intenta soportar la lapidación. Los atacantes no tienen rostro, son una figura alta de miembros delgados y minerales que les permiten moverse ágilmente, animalmente. Unos ojos mecánicos y desencajados se muestran en el rostro aliviado del hombre que se salva. Pero en su expresión tampoco hay paz sino un desolador cansancio.

http://www.aniboom.com/animation-video/291758/The-Clocktower/

Nuestro importante y humilde lugar en el mundo mueve la vida.
Este puede ser el núcleo temático de la propuesta de La Torre del Reloj. Comienza llevándonos la película a una aldea de una vieja Europa soñada bajo nubes en espiral. Casas de piedra dentro de un recinto amurallado están plantadas a uno y otro lado de un camino de tierra al final del cual se eleva una retorcida y muy alta torre del reloj coronada por un puntiagudo
tejado dorado. La gente deja volar globos de colores. Dentro de la torre, una mujer danza: es el vuelo de su falda es la rueda dentada que une el mecanismo central del reloj que no deja de sonar marcando ritmo a la música puntillista que acompaña la historia.

La mujer disfruta mientras danza las vueltas de su baile que hace que el reloj siga girando, pero siente curiosidad por el mundo, quisiera tener uno de aquellos globos y sale de su engranaje para ver por la ventana de la torre. Sale de la torre al pueblo y entonces el reloj para y todo se vuelve gris. El suelo del pueblo se ha agrietado y todo está detenido. La mujer se apena y se da cuenta de que es ella quien ha provocado que todo se haya detenido. Vuelve al reloj y
comienza de nuevo a danzar, haciendo que todo recobre vida. Uno de los globos que ella quería se cuela dentro de la
torre y viene a parar a sus manos. Ella danza con él
moviendo el tiempo y la vida del mundo.

Hasta la más leve posición en el mundo hace que algo
cobre vida. La bailarina de la torre del reloj no sabía que
tanto dependía de ella. El corto nos hace tomar
conciencia de que desde nuestra vida cotidiana,
aunque a veces dudemos de qué sentido tiene, somos
capaces de mover la vida, hacer que el mundo funcione. ¿Qué sentido tiene pasarse horas sirviendo a los demás a través de un trabajo que a veces puede ser repetitivo? Seguro que ese trabajo, de alguna forma, hace que el mundo funcione. Encontrarle sentido a nuestras tareas cotidianas: esa puede ser una buena moraleja de esta pequeña fábula.

     
Dollface Reach
    Tu firma es más poderosa de lo que piensas
Familia solidaria      

 

Andrew Huang, 2005: Doll Face. Estados Unidos. 4:13.

http://youtu.be/zl6hNj1uOkY
Es éste uno de los cortos más vistos de Internet, con casi cuatro millones de visitas en sus primeros cinco años de existencia. Es una historia trágica en la que se muestra cómo somos seducidos hasta que quebramos.

Una pantalla de television está suspendida por un mecanismo en el aire a pocos metros de una caja metálica. La caja metálica se abre y aparece una cara insertada en una compleja máquina. La cara gira y los ojos se abren ante la televisión, que comienza a emitir imágenes. En la pantalla se queda una cara similar a la de la máquina. Pero la cara de la máquina es grisácea mientras que la televisiva está maquillada: una piel muy blanca, intenso rímel en las pestañas y un rojo pasión en los labios. El rostro engarzado en la máquina se queda sorprendido contemplando la faz de la televisión, que permanece inexpresiva.

Al mirarla atentamente con sus ojos vacíos, la cara se extraña mucho más y la máquina se extiende en un conjunto de brazos y una pértiga metálica que permite a la cara acercarse más a la pantalla de televisión. Los brazos metálicos se mueven alrededor como los tentáculos de un pulpo mecánico o las extremidades de una araña. Los brazos buscan en la máquina instrumentos para maquillar a la cara igual que la imagen de la pantalla. Le marcan con un pintalabios mientras otro brazo le maquilla colorete y otro le marca las cejas y las pestañas. La cara sonríe.

Pero la televisión se desintoniza, retrocede más lejos y más alto y finalmente se detiene mostrando otro rostro: es el de la misma mujer pero ya no está maquillada como una máscara oriental sino que tiene un color más natural y ojos expresivos. La máquina mueve las palancas de la caja para que la pértiga que sostiene la cara pueda acercarse más a la televisión. La faz vuelve a expresar inquietud y deseo. Los brazos le ponen ojos y el maquillaje le hace cobrar más vida a la cara. De nuevo la televisión se desintoniza y aleja. La máquina saca todo el mecanismo que le permite salir a la cara, que parece una gran serpiente con brazos de araña. Contrasta la humanidad del rostro con la frialdad de la máquina y la expresión va adoptando gestos más pasionales. Se aleja progresivamente hasta que la máquina ya no puede estirarse más. Una palanca frena su avance. La cara siente que tira hacia atrás de ella, que quería seguir.

La televisión sigue retrocediendo, incitándola a seguir. La cara está totalmente pendiente de ella, quiere alcanzar ese rostro hermano que ha hallado, pero ve al suelo calculando si va a poder continuar o no. El rostro de la máquina está ya totalmente humanizado, se notan sus pecas y manchas, las bolsas de los ojos, el brillo del iris… En progresivos golpes trata de forzar la máquina y aunque ve que el final va a ser desastroso, sigue el intento. La máquina rompe y el rostro se desploma con toda la pértiga. La televisión se desintoniza desapareciendo el rostro que incitaba a ser alcanzado. La cara de la máquina yace rota por la mitad en el suelo aunque sigue teniendo vida y movimiento facial. La película nos hace alejarnos hasta que la imagen que veíamos queda enmarcada como pantalla de una televisión, que es la televisión que estábamos viendo todo el tiempo, en la que, en un juego de reflejo paradójico, sale la máquina caída y la propia televisión. La televisión se apaga y se ve reflejada en la pantalla una caja metálica que está cerrada y que nos sugiere que va a volver a comenzar un ciclo similar.

Esta obra sugiere principalmente que somos seducidos por identidades de consumo hasta que vamos más allá de donde nuestra vida se hace sostenible y rompemos. También nos habla de una máquina que cobra alma al ver otro rostro y que está dispuesta a correr riesgos intentando alcanzar esa alteridad.

 

http://youtu.be/tzg2jjH2z8E

Luke Randall, 2009: Reach. Animation Mentor & National Film Board of Canada. 4:06 m.
Reach lo traducimos como Alcance. Un ave azul sobrevuela una ciudad invernal, en una de cuyas casas hay una ventana y tras esa ventana una mesa de estudio, en una habitación de papel pintado. El pájaro se posa en la rama de un árbol frente a esa ventana y le vemos y oímos cantar desde dentro de la casa. Un chico toma un pequeño robot sin baterías, le engancha un cable conectado al ordenador para cargarlo de energía e intenta que se mueva; pero no reacciona. Suena el claxon de un automóvil y lo deja tirado en la mesa cargándose. El chico se ha ido y el robot ya tiene suficiente carga como para activarse. Se incorpora y contempla su alrededor, examina su cuerpo, las pinzas de sus manos, mira sus pies (en ese momento nosotros lo vemos desde su perspectiva, desde su único ojo mecánico) y anda sus primeros pasos con cierta inseguridad. Muestra entusiasmo lanzando pequeños objetos al aire.

Mira fuera y observa el pájaro: corre a alcanzarlo pero el cable que tiene enganchado a su espalda para suministrarle energía no tiene suficiente longitud. Trata de tirar de él pero el ordenador es pesado y está retenido con un tornillo que impide su paso. El robot piensa un momento y decide correr y tirar con mayor fuerza. Lo hace y al saltar se suelta el cable que le estaba cargando. Da unos pasos más mientras mira al pájaro en la rama (de nuevo nosotros lo vemos ahora desde su propio ojo). Corre mirándose cara a cara con el pájaro pero va perdiendo energía y cuando está a un instante de la ventana, se cae sin batería. El pájaro levanta el vuelo y vuelve a planear por la ciudad.

Este corto animado nos habla del anhelo de alcanzar lo amado, lo cual nos hace incluso ir más allá de nuestra propia vida. En la web del video, su director, Luke Randall, presenta así la pieza: “Un lindo robot recibe el don de la vida con una única limitación: la longitud de su cable de energía…” Puede ser una fábula sobre nuestra propia vida: anhelamos el pájaro de la eternidad pero tenemos el tiempo limitado de nuestra vida (nuestro cable de energía). El hombre trata de alcanzar la eternidad y entrega su vida al deseo de ese alcance.

 

http://youtu.be/IbcSINDykxA

Erik Vervroegen y Philippe Grammaticopoulos, 2007: Your signature is more powerful than you think. Amnistía Internacional. 2:16 m.

Este anuncio de Amnistía Internacional, titulado “Tu firma es más poderosa de lo que piensas”, presenta varias escenas en las que alguien está siendo maltratado y se libera gracias a la firma de alguien. El primero es un hombre encarcelado. El grafismo del diseño imita el grabado de madera, de líneas gruesas. Aparece una forma en la pared como si una mano invisible la hubiera manuscrito. El prisionero se sorprende, va hacia ella y al tocarla comprueba que la línea de la firma se puede despegar. Con la línea forma una puerta en la pared, que se abre y le permite escapar. La siguiente escena es una casa tradicional islámica posiblemente de Afganistán. Tres talibanes entran y amenazan a una mujer. Ésta se cubre medio rostro en forma de burka y retrocede. Pero los talibanes la acorralan en una esquina amenazando con violentarla. Aparece una firma que ella despega de la pared y usándola como látigo, les amarra a los tres atándolos para poder evitarles. La tercera escena nos lleva a una sala de tortura donde a un hombre se le está provocando el ahogo metiéndole líquido con un embudo por la boca. Lo tiran de la silla de una patada y los torturadores abren y cierran  amenazantes unas tenazas. Pero ante el hombre caído aparece una firma que él despega y forma un agujero en el suelo por el que puede evadirse. La siguiente situación es la de un hombre de aspecto oriental ante un pelotón de fusilamiento. Aparece una firma que el condenado usa de escudo para parar las balas y escapar corriendo. En la quinta escena un tanque avanza derrumbando palmeras de un oasis y disparando contra posiciones en un desierto. Un pobre soldado africano armado sólo con un fusil para resistir mira cómo se escribe una firma en el aire. Tira de ella y se forma un globo infantil que le saca por el aire de la escena de guerra. Conforme sube otras muchas personas son elevadas por globos similares. El corto termina y pone un lema: Tu firma es más poderosa de lo que piensas y el logo de Amnistía Internacional.

 

Estudio Ideas Fijas: Familia solidaria. Ministerio de Inclusión y Desarrollo Humano, Argentina. 0:45 m.

http://youtu.be/thWm44pWvNM

Este corto producido por el Estudio Ideas Fijas, comienza en la calle de una ciudad, en la que hay un niño frente a una de las casas. Llama a la puerta y el niño enseña una carta pero la primera persona le dice que no y cierra. Llama a una segunda casa y enseña de nuevo el papel, en el que ya vemos que pone “Se busca familia”. Le cierran también otra casa y así se escuchan los portazos de la tercera, cuarta y quinta casa. El niño arruga el papel y lo tira al suelo, el cual cae rondando hasta los pies de una familia que está en la calle. El padre, madre e hija se miran entre sí decidiendo con el gesto acoger al niño y luego le ven a él. El niño les abraza y termina el anuncio publicitario con la frase “Crecer en una familia es un derecho. Por niños más felices. Vos podés ser una familia solidaria.” El mensaje es obvio.

     
Wonderland Palabras en el aire Un jour
    L’Égoïste
     

 

Lei Chen y Chih Chieh Wu, 2005: Wonderland. NCCA. 3:07 m.

http://youtu.be/LY7hdtODDmo

El corto nos pone en una sociedad en la que la tradición es ya sólo un sueño. La primera imagen de este corto de animación es una serie de chimeneas expulsando un humo negro al cielo. Es una enorme refinería en el mar, al borde la cual en un pequeño bote hay un anciano en pie tratando de pescar, aunque sólo saca botas del mar. Se tumba desesperado y entonces sueña. Se sueña convertido en un dibujo tradicional del Extremo Oriente y navega por entre grullas, puentes y otros tópicos de la tradición. Un cerezo lanza sus pétalos y a un niño que cabalga sobre una búfala se le vuela el sombrero. El sombrero cae al agua y entonces el hombre se despierta porque algo, efectivamente, ha caído al lado de la refinería. Se levanta a esperar a ver si lanzan algo que pueda aprovechar.

 

Sylvain Vicendeau, 1993: Paroles en l’Air. Folimage Valence & Centre National de la Cinematographe, Francia. 7:15 m.

http://youtu.be/Z3fCNSR3m8M

Basado en una historia de Alain Gagnol, este corto nos lleva a una ciudad de casas apelmazadas y antiguas en la que vuelan las golondrinas y suenan las campanas de la iglesia en la plaza. En una casa un hombre se levanta y se viste. Prepara su desayuno y se lo toma asomado a la ventana. Unas golondrinas juegan en el aire y le llevan la vista más allá hasta que se fija en una mujer que llora en una lejana ventana. Intenta atraer su atención pero no lo logra. Piensa y se le ocurre escribirle un mensaje en una hoja y lanzarla hasta su ventana convertida en un avión de papel. Lo hace pero con tan mala suerte que entra un golpe de viento lo lleva a otra ventana, la de un violinista, quien se asoma a la ventana y sonríe. Lo intenta de nuevo pero es otra ventana por la que entra, la de una cantante que también se recogija apoyada en la ventana. En cada una de ellas hay alguien que se ilusiona con él por haber recibido ese mensaje. Así, va lanzando mensajes, uno tras otro, siempre errando en el destino hasta que gran parte de la vecindad está pendiente de él, seducida por sus cartas e intrigada por lo que ocurre. Pese a todos los yerros, el joven protagonista sigue empeñado en comunicar con la chica. Los errores del joven han provocado que toda la vecindad estén pendientes de comunicar con la joven triste. Al fin logra que avió llegue. La joven abre el mensaje, sonríe y cuando mira por la ventana ve que toda la vecindad le saluda y sonríe dándole ánimos. Ella escribe en un papel también un mensaje y lo lanza. Todos quieren alcanzarlo pero al final se queda en el tejado de la casa del protagonista. Cae la noche y el avión sigue allí, pero el viento le hace de nuevo levantar vuelo y lo lleva de nuevo ante el chico, quien espera dormido en la silla de la cocina. Es de noche y ha comenzado a nevar, pero el joven está en su ventana suspirando porque llegue el amanecer para volver a hablar con la joven.

La música fue compuesta por Jef Gilson y la animación la realizó junto con la directora, Antoine Lanciaux. Es una preciosa historia sobre la persistencia en comunicar y cómo crear comunicación entre todo el barrio a favor de alguien que está viviendo un mal trago.

 

Marie Paccou, 2001: Un Jour. Tic-Tac-Toon. 4:03 m.

http://youtu.be/WknS3chQC-0

Un día es un interesante corto de animación que habla de las relaciones de pareja. En una ciudad de noche, una mujer comienza el siguiente relato: “Un día, un hombre entró en mi vientre. Al otro día no se había ido. Comprendí que tendría que habituarme a él. No fue fácil.” Una mujer africana aparece con un hombre que le atraviesa el cuerpo de espalda a ombligo sacando medio cuerpo recto del vientre de la mujer. Corta un agujero a su vestido y se lo pone para poder salir a la calle. Llueve y le pone un sombrero al hombre. Lo lleva con anormal naturalidad.  Vuelve a casa con la compra, sube las escaleras y el hombre coge las bolsas con sus brazos, colgando de la mujer. Ambos comen, cada uno con su mesa. Ella a la altura suya y él una pequeña mesita a propósito para él. Se baña y parece que conviven felices así. Sigue la voz: “Pero luego me dije que había tenido suerte, sobre todo cuando pensé en mi vecina.” Se le ve a la mujer en el descanso de la planta del edificio donde está su piso y a la vecina que sale. El hombre que ésta tenía atravesado era grande, borracho y agresivo. Aparece nuestra protagonista acostada en el momento de apagar la luz por la noche y dice: “Mi hombre no hablaba nunca. Nunca se quejaba de nada. Y cuando se fue me quedé consternada.” La mujer aparece en su casa, mirando por la ventana, con un gran agujero en medio que le hace aparecer vacío. Mientras leemos los títulos la mujer vuelve a intervenir: “Luego, muchos otros hombres entraron en mi vientre pero siempre eran demasiado gordos, demasiado flacos, demasiado grandes o demasiado pequeños”.

El corto nos habla de personas que tenemos “atravesadas”, relaciones que no se prometen sino que simplemente se quedan atascadas sin poder separarse. Pero incluso en esas situaciones se toma cariño e incluso si es un primer amor, uno siempre lo tiene como el canon de relaciones que difícilmente logra ser sustituido. La animación es de Marie Paccou y Alexis Appert y consiste en trazos muy gruesos en negro que le dan aspecto de grabado. La música es de Matthieu Aschehoug.

 

Alain Gagnol y Jean Loup Felicioli, 1996: L’Égoïste. Folimage Valence & Centre National de la Cinematographe, Francia. 3:19 m.
http://youtu.be/K3G12JdLJ0U

El corto, que articula imágenes con cierto aspecto de Modigliani, ilustra el relato que una voz va narrando. Pese a su brevedad, se divide armónicamente en cuatro pequeñas partes.

“Yo”

“En realidad es muy simple. Sólo pienso en mí. Todo lo que me interesa de este mundo está relacionado más o menos íntimamente conmigo. Adoro comenzar las oraciones con la palabra ‘yo’.” Un hombre con medio rostro tapado por un parche se despide de una mujer mientras él se queda fumando en la cama. ‘Yo’ es como un exquisito postre, o saboreo lentamente, consintiendo a mi paladar, a mi lengua.

“Ella”

Lo que me interesó de esta mujer fue su parecido físico conmigo. Me vi en ella como un espejo humano que se mueve, habla, me sigue.” El hombre aparece en una calle tomando café en una mesita. Pasa ella y él la sigue con la mirada. Ahora es de noche y una ventana se ilumina. “Qué fascinante fue reconocer mi rostro sobre el cuerpo de una mujer. Inmediatamente me enamoré de mí.” Los dos se besan y abrazado salen por la ventana suspendidos en el aire y volando en la noche. Ambos aparecen acostados reposando bajo las sábanas. “Me llevé bien conmigo. Bueno, hasta el accidente.” El protagonista está conduciendo y por evitar un animal se despeña por un barranco provocando el incendio del automóvil. “El yo ya no servía salvo para decir ‘yo tengo mucho dolor’. El dolor me superaba y ocupaba todo el lugar.” El hombre yace en la cama de un hospital con su cara vendada casi totalmente. “Por el accidente perdí la mitad de mi rostro.” Le han implantado un parche en la mitad de la cara y el hombre aparece sollozando de desespero. “Finalmente el dolor desapareció.”

“Yo y ella”

Ahora la película nos lleva al salón de una casa. “El yo volvió a ocupar el lugar habitual en mi boca: yo tengo calor, yo tengo hambre, yo estoy cansado, yo estoy bien. Todo había vuelto a la normalidad y, sin embargo, no todo estaba bien. Ya no podía vivir así conmigo.” Se le ve acostado durmiendo con su mujer en la noche azul y cómo se levanta de la cama sigilosamente… “En realidad es muy simple: su suave rostro observándome, aunque ya no se veía como el mío, se parecía tan poco a mí que comencé a odiarla.” Vuelve al dormitorio con un martillo y golpea a la esposa. “Un espejo no improvisa, no se toma libertades. Un espejo copia, imita, se enamora de su modelo.” Del martillo caen gotas de sangre. “Y eso es todo”.

“Nosotros”

La pareja aparece ya de edad anciana, sentados en un sillón, con rostros agrios y hostiles: ambos tienen parches que cubren la mitad de sus caras. “En realidad es muy simple: después de eso volví a enamorarme de mí mismo inmediatamente”. La moraleja es obvio: quien vive egoístamente como si los demás fueran sus espejos, acaba violentándolos. Ilustra a la perfección el comportamiento de quien sólo piensa egocéntricamente en sí mismo. No sólo todo le recuerda a él sino que sólo aprecia lo que se parece a sí mismo y todo lo que no se ajusta a su imagen lo violenta ideológicamente (y, como en la película, a veces, físicamente) para que le refleje a él. Pese a que al comienzo de la película la esposa aparece atendiéndole con sumo cariño cuando está recuperándose de su accidente, con el parche en la cara, él es incapaz de percibir ese amor. Música de Serge Besset.

     
    História trágica com final feliz
    Heavenly Appeals
Anchored Perfeito      

 

Regina Pessoa:, 2005 História trágica com final feliz. Brasil. 6:37 m.

http://youtu.be/SJPBPRDeOCE

 Titulada en inglés Tragic Story with Happy Ending, estamos ante un relato lírico y profundo sobre aceptación y comunión. Una niña pedalea a bicicleta por un camino rural mientras se oye cómo comienza el siguiente relato: “Había una vez una niña cuyo corazón latía más rápido que el de otras personas.” Aparece su corazón latiendo mientras avanza por el paseo. La gente que se encuentra por el camino conforme entra en el pueblo, se le queda mirando. “Eso molestaba por el ruido que hacía.” Ella se siente observada mientras los vecinos se agrupan mirándola. Deja la bicicleta y sube corriendo las escaleras a su piso.

“Su corazón latía tan fuerte…” En su casa las cosas se mueven por la fuerza de su latido. Botellas y tazas tiemblan sobre la mesa. Ella no sabe cómo tapar ese ruido. Se mete en la cama y se cubre con una sábana totalmente.  Se hace de noche y una tras otra las ventanas se encienden por vecinos que no logran dormir. Los vecinos se desesperan y tratan de taparse los oídos como pueden. Los perros ladran y aúllan y la gente grita y le increpa.

Por la mañana un grupo de vecinos golpea su puerta para reprocharle el ruido que su corazón hacía. “Ella intentaba explicarlo: es el corazón de un pajarito. Mi cuerpo no es mío”, dice mientras agita los brazos como si volara. “Por eso mi corazón late rápido. Soy un pájaro.” Los vecinos le escuchan horrorizados. “¿Qué dice?”, pregunta una. “Pobrecita. No vivirá mucho”, contesta otra.

Coge la bicicleta y huye de la ciudad. “Entonces se escapó. Quería desaparecer, dejarse llevar por el viento.” Las nubes se agolpan y desatan una tormenta de lluvia y duro viento sobre ella. Los árboles se doblan pero ella resiste. “Al final, la lluvia se tranquilizó, se fue a casa y siguió como antes.”
Apoyada en el alféizar de su ventana, la protagonista desgrana parte de la galleta que está tomando para que los pájaros puedan comer. Parece feliz. “Poco a poco, la gente se acostumbró al latido de su corazón hasta que finalmente lo olvidaron.” La ciudad sigue su vida cotidiana: los niños juegan en la calle a la pelota, un barrendero la limpia, una mujer pasea con su hijo en brazos, un cajero teclea las cuentas en su máquina registradora, un operario repara con su pala un bache, una mujer vuelve con su carro de la compra arrastrando a su perrito por la correa. De noche, a nadie despierta ya.

“Nadie se dio cuenta de lo que pasaba y eso fue bueno para ella.” La mujer se levanta y se ducha por la mañana. “Ella también se estaba acostumbrando. Hasta empezó a gustarle su cuerpo. Se sentía cada vez más liviana. Nadie notó su sonrisa cuando miró al cielo”. Ella, tras ducharse, envuelta en su toalla, en la ventana de nuevo, ve el paso de las aves migratorias y de repente se da cuenta asustada de algo.

“Y un día…” Labre la ventana, se cae la toalla y unas alas salen de su espalda. Todo el vecindario está en su función por las calles y casas. Sube al alféizar y rompe a volar tras las aves migratorias. Entonces la máquina registradora rompe sus resortes, el balón de los niños rompe un cristal, a la señora se le parten los tacones y se desencaja el carrito de la compra, la escoba se resquebraja. Todo se para. “La gente no sabía si era alguien que moría o que nacía…” Ven cómo ella se va volando por el cielo. “Pero algo era seguro, esa era la forma en que a todos les hubiera gustado partir.” La película se va con ella mientras vuela perdiendo de vista a lo lejos la ciudad empequeñecida, que se cubre poco a poco por las nubes que atraviesa hasta no verla más.

Un pesado silencio invade a la ciudad y ni la gente ni los perros pueden ya dormir.

Hay al menos dos lecturas: una mujer excluida es aceptada por todos; tanto, que cuando desaparece todos la echan de menos. Antes les impedía vivir su presencia y ahora su ausencia les hace muy difícil vivir. Una segunda lectura sería: sentir tanto (latir tanto) que los otros se pregunten molestos que tanto sentimiento les impide seguir viviendo igual. La mujer aparece como un mesías que logra que todos vivan al modo de su pasión, de modo que, cuando se va, le echan de menos y si ellos no avivan su corazón al mismo ritmo ausente, no podrán volver a vivir en paz.

 

 

http://youtu.be/MYq_35xJtFY

David Lisbe, 2009: Heavenly Appeals. Ringling College of Art and Design. 2:22 m.

Quien vea este video se acordará de aquel pasaje del Evangelio donde Jesús habla de un fariseo y un publicano que rezan en el templo y el primero dice a Dios, “Gracias, Señor porque no soy como ese pecador…” Dios premia la humildad del publicano y denuncia la arrogancia del fariseo.

Heavenly Appeals es la “Corte de Apelaciones del Cielo” para poder entrar en él. Con una música angelical, esta pequeña comedia nos deja ver a un ángel gordo que asentadas sus posaderas sobre una nube, maneja con su izquierda una palanca mientras con la derecha engulle donuts para seguir engordando. Una larga plataforma sube una roca con un penitente del infierno encima. Atado a una gruesa bola de hierro, con pantalón roto de antiguo presidiario y con marcas de látigos en la espalda, el pequeño diablo muestra con humildad y vergüenza la documentación de su apelación a aquel oficial sentado en la nube ante las puertas del cielo.

El oficial se acerca y sin mediar palabra le echa un vistazo por encima a los papeles. Afirma con la cabeza y sonríe, indicándole que va a ser aceptada su apelación y, en consecuencia, entrar en el cielo, lo cual provoca el entusiasmo del pobre diablo. El oficial saca un enorme sello y lo estampa en la documentación. Pero cuando se lo muestra pone “Denegado” y la sonrisa del oficial es de malévola burla. El oficial tira la apelación al infierno y comienza a jugar con el diablillo haciendo bajar y subir su plataforma . Él sufre resignado. Pero mientras se ríe, el oficial se atraganta con un donuts. Logra echar el donuts pero se desequilibra y cae  nube abajo. Trata de volar pero está demasiado gordo para que sus pequeñas alas le sostengan. El diablo le ayuda a subir a la plataforma, salvándole. Entonces se miran con simpatía, pero el oficial tiene una última maldad: empuja la pesada bola de hierro al vacío, que arrastra al diablo.

El diablillo sube convertido en ángel y entra en el cielo lleno de gozo. El oficial se pregunta cómo pudo ser, pero en ese momento nota que le han salido unos cuernos y la plataforma se rompe por su gran peso yéndose al infierno.

 

Lindsey Olivares, 2009: Anchored. Ringling College of Art and Design. 2:53 m.

http://youtu.be/lPyjGkZqwUc

 Anchored o Anclado, es un corto sobre desamor y amor. Una preciosa imagen del mar con un barco a lo lejos es el fondo sobre el que comienzan los créditos de inicio. Un hombre escribe a máquina en el bote pero la inspiración le ha abandonado y sólo escribe la palabra “Me rindo”, “I give up”, que vuela un poco y cae al mar. Conforme vemos cómo va descendiendo por el agua al fondo contemplamos cientos de frases que se le han caído y que repiten “No puedo, no puedo, no puedo”… Una larga y gruesa cadena ata el propio cuerpo del escritor a un ancla.

En la orilla una mujer embarazada le espera y escribe una carta  en la que se lee “Vuelve a casa”, “Come home”. Forma con la carta una paloma de papiroflexia y la echa al mar.

El hombre recibe la pajarita flotante en alta mar pero escribe en su máquina “Pero no puedo”, palabras que cuando caen al fondo del mar levantan varios “Nunca, nunca, nunca”…

Desde la orilla la mujer lanza miles de pajaritas al mar, que rodean la barca del escritor. Él se queda asombrado y lanza la máquina de escribir al mar. Toma un papel y escribe “Tengo fe en que hallaré mi camino a casa”. Forma con el papel otro pájaro de papiroflexia y lo lanza. Los demás pájaros alzan el vuelo con ese mensaje dirigiéndose a la costa dejando esas palabras en brazos de la mujer como si fuera una larga cuerda. Ella tira de ella y él también desde el bote, llegando a juntarse en la orilla. Se besan y todos los pájaros despegan en vuelo como una lluvia de alegrías. Una preciosa historia de reconciliación.

 

Mauricio Bartok, 2009: Perfeito. 3:28 m.

http://youtu.be/ImowkpTfAw4

En un espacio vacío blanco, un cuadrado formado por vigas de maderas supone una especie de isla sobre la cual hay una figura humanoide de madera. La superficie es irregular. El hombre saca una de las vigas y con un martillo labra el perfil de una mujer. Al terminar se muestra fascinado y abraza a su compañera de madera con sumo cariño. Pero al querer perfeccionarla, las vigas de la isla comienzan a caerse. Él sigue pese a todo hasta que solamente la viga en la que labró la imagen queda en pie junto con otras tres pequeñas. Pero él parece no necesitar más y permanece abrazado a ella.

     
Oktapodi Solo Puppet Handshake      

 

Julien Bocabeille, Francois-Xavier Chanioux, Olivier Delabarre, Thierry Marchand, Quentin Marmier y Emud Mokhberi, 2007: Oktapodi. Gobelins, École de l’Image, Francia. 2:26 m.

http://youtu.be/badHUNl2HXU

El corto cómico Oktapodi  (Pulpos) ha acumulado numerosos premios, siendo coronado con el óscar de animación de 2009. En resumen, dos pulpos viven amorosamente en su piscina en una aldea costera de Grecia, pero uno de ellos es capturado para ser sacrificado en un restaurante. Se inicia entonces una persecución para salvarle que pondrá de manifiesto hasta dónde está dispuesto a llegar uno para luchar por el amor.

 

 

Ricardo Moyano, María Calatayud & Ysabel Castro, 2002: Solo. UAB. 3:19 m.

http://youtu.be/wO5cEb5jjog

“El espíritu puede con toda soledad”, podríamos afirmar tras ver este corto de animación. Un solitario anciano está en su casa sentado, sentado en una mesa, en una habitación pobre, vacía y oscura. De la caja extrae una cámara de fotografías. Fotografía flores, farolas y las revela. Fotografía la Sagrada Familia y revela la foto. Con todas ellas hace revelados a gran tamaño sobre cartón. Fotografía a una mujer que le gusta y también de ella hace una figura a gran tamaño. Lo pone todo en su casa y organiza una cena, donde la señora con la que cena es la figura de cartón con la foto pegada a tamaño natural. Sobre la mesa, la flor es de cartón, al fondo la Sagrada Familia y una farola que simula dar luz. Pero la cara de la señora se despega del cartón y cae sobre la vela quemándose un trozo del rostro. El anciano lo apaga, pero se da cuenta de la fantasía que ha montado y rompe a llorar sentado en su silla, sobre la mesa. Entonces la figura de cartón cobra vida y la señora le consuela tomándole de la mano. La invitada brinda, un perro de cartón mueve la cola y todo rebosa vida.

 

 

 

Patrick Smith, 2006: Puppet. 6:43 m.

http://youtu.be/6u34mqUvQpA

¿Quiénes son nuestras propias marionetas que nos manejan? Un joven cose un guiñol y lo enfunda en una mano. Pero el guiñol cobra vida propia y logra dominar al que lo maneja. Le obliga a elaborar otra marioneta que enguanta en la otra mano. Juntas, ambas marionetas, redoblan su dominio…

 

Patrick Smith, 2003: Handshake. 4:35.

http://youtu.be/8mhh8IP4KlU

Podríamos traducirlo por “El abrazo de la serpiente”. Un hombre y una mujer se encuentran en la parada de un autobús y, tras ciertas dudas, se estrechan la mano. Pero una vez juntas no pueden separarlas y cualquier intento de separarse les conduce a mezclar sus cuerpos todavía más. Representa así  Patrick Smith cómo las relaciones en ocasiones se tornan tan absorbentes que todo intento por separarse lleva a complicarse todavía más.

 

     
    The Windmill Farmer
Placenta El músico y la muerte The end      

 

Joaquin Baldwin, 2010: The Windmill Farmer. UCLA Animation Workshop. 4:33 m.

http://youtu.be/0nd9OuX7Bd4

Una granja en una zona de verdes colinas. Un labrador se esfuerza con el azadón en labrar los surcos. Planta tréboles cuyos pétalos se mueven como un molino. Al pasar el tiempo la cosecha son un campo de molinos de viento que el labrador riega para que sigan creciendo. Pero un día una violenta tormenta sacude la región y las plantas-molino sucumben siendo arrancadas de raíz por el viento. Tras amainar la tormenta, el anciano labrador está desolado bajo la nieve. Luego, el hielo lo cubre todo pero se ve cómo hay algo que lo agrieta. Pasa la estación y un día el labrador, al salir de casa, recibe en las manos un pequeño trébol como aquel que había plantado. Levanta la vista y contempla que por todas las colinas han brotado molinos vegetales. La tormenta había destruido todo pero a la vez multiplicó las semillas.

Este relato guarda varias enseñanzas, pero quizás elegiría esta última: la vida nos somete a sufrimientos que nos hieren, rompen tejido interior, relaciones, sueños, pero esos fracasos también diseminan la semilla del amor por todo pudiendo cosechar dones todavía mayores que los perdidos. Para fructificar hay que pasar por fracasos y sombras.

 

http://youtu.be/x8Wn5_oT6sk

Joaquin Baldwin, 2006: Placenta. CCAD. 1:28 m.

Un hombre camina entre viejos objetos de su vida y conforme avanza se van desdibujando borrándose de su memoria. Llega ante una flor, se desnuda y ésta crece hasta unir su corona a su ombligo: es el cordón umbilical y el hombre toma posición fetal y se convierte en un ser humano que está siendo criado dentro del vientre de su madre. Es espectacular y nos habla de la comunión con la vida. Estéticamente la figura humana es un dibujo maravilloso. Genial.

 

Lubomir Benés, 1984: El músico y la muerte. Filmové Laboratoire Barrandov, Praga. 8:01 m.

http://youtu.be/CmwhSps0T5o

La belleza salvará al mundo, la belleza vence a la muerte. Un violinista recibe la fatal visita del ángel de la muerte para arrebatarle la vida, pero antes de ser llevado logra que ésta le conceda poder interpretar una pieza más. Es tan bella que logra tocar otra obra ante la muerte que, deleitada, le permite y casi pide otra más. La muerte se sorprende de ver aparecer en ella sentimientos hace diluvios olvidados. La muerte contempla cómo al son de las belleza su antiguo rostro de ángel se revela. Ante esa revelación, la muerte perdona al violinista y hace crecer la vela de su vida doblándole su edad.

 

Maxime Leduc, Michel Sanreth y Martin Ruyant, 2005: The End. Supinfocom Valenciennes, Francia. 6:13 m.

http://youtu.be/hNpMSncPqWM

Un espantapájaros es juzgado. En la exposición de sus crímenes se ve cómo no espanta a una urraca sino que la cuida. El jurado de espantapájaros le sentencia culpable y el cruel juez le condena a muerte. Ya en el calabozo escucha cómo preparan en el patio de la prisión la hoguera donde será ejecutado. Desesperado, duerme y le despierta aquella urraca que pasa entre los barrotes y llega hasta él. Pero él queda conmocionado pues en vez de ser amable le ataca quitándole la paja que forma su cuerpo. En un pozo alejado, la urraca aprovecha esa paja para construir un nido. El espantapájaros se desmaya y queda a merced de la urraca.

El verdugo viene a buscar al condenado pero éste no está en la celda. Sólo ve a una urraca que se lleva una última brizna que resta en el suelo.

La siguiente imagen nos muestra a la urraca que coloca esa última brizna en el nido sobre el pozo, pero la imagen se aleja y no es el nido sino que ha reconstruido al espantapájaros, que se levanta y se va caminando lejos con su amiga la urraca sobre el hombro, al son de la música compuesta para este corto por Arnaud Liefooghe.

Esta pequeña película me parece que esconde el misterio de la Resurrección: es el amor quien nos redime. Precisamente es atravesando el dolor de la muerte a que le somete su amiga la urraca, como ésta logra salvarlo de sucumbir.